El informe
Escena
Medio día
Medio día en la oficina de Alberto T. gerente financiero de una corporación.
Alberto está solo en su oficina concentrado en una revista de actualidad; mientras hace comentarios en voz alta.
Alberto
Che que loco esto… ¡lo que debe ser Punta este año! Y yo acá encerrado…
En ese instante tocan a la puerta.
Alberto sigue concentrado y desoye el golpeteo. Finalmente abren la puerta y es Clara, su secretaria.
Clara
Ay!… Alberto, perdón… creí que no estabas… eh… ¿puedo preguntarte algo?
Alberto no levanta la vista; sigue hojeando la revista… luego sin prestar atención contesta automáticamente:
Alberto
Sí; ¿qué se te ofrece?
Clara contempla la escena un tanto desconcertada, no sabe qué hacer. Intenta ser amable para que le presten atención.
Clara
Albert, por favor, necesito hablarte
Alberto deja de leer y mira a Clara de arriba a bajo con cara de “¿por qué me molestás no ves que no tengo ganas de hablar”? Luego quita la vista y vuelve a la revista.
Clara
El informe que me pediste hace tres días, urgente, ¿qué pasó?… ¿lo elevaste? No tuve ninguna devolución tuya y… ¿cómo anduvo?… era para presentar al otro día a primera hora, eso me dijiste…
Alberto con tono entre excusa y distraído.
Alberto
¿El informe? – Ah, si… ¿sabés? estuve tan ocupado estos días que… (Tono de excusa).
Pone cara de seriedad.
Clara
Albert… ¡Me quedé dos noches sin dormir para terminarlo y para que lo tuvieras listo en el plazo que me pediste!…
Alberto comienza a reírse… levanta la cabeza y mira fijo a Clara.
Alberto
Nena, hay una sola cosa que justifica quedarse sin dormir, ¿no te parece? – El resto entra en gestión del tiempo, ja, ja…
Clara trata de ensayar su mejor pedido.
Clara
Albert, por favor, es serio… quiero saber si leíste el informe, si encontraste errores, que te pareció… en fin…
Alberto pone cara de preocupación.
Alberto
Ah… si, si, lo leí… Clara, lo leí.
Clara no entiende, empieza a inquietarse.
Clara
¿Y…?
Alberto, con tono lastimero.
Alberto
Y… mal, Clara, mal; hay que rehacerlo.
Clara no cabe en sí de la sorpresa que le producen las palabras de Alberto
Clara
¿Cómo???
Alberto, con expresión severa.
Alberto
Lo que escuchaste. Hacelo de nuevo y vuelvo a verlo.
Clara, Cada vez peor.
Clara
Pero porquéee… decime qué cosa estaba mal… no puede ser…
Alberto, con tono frío.
Alberto
Todo
Clara desesperada.
Clara
¿Todo???
Alberto asiente serio con la cabeza y toma enorme distancia.
Alberto
Sí, todo…
Clara a punto de estallar emocionalmente, hace un esfuerzo por entender.
Clara
No entiendo. No es la primera vez que hago un informe…
¿Por qué no me llamaste antes; por qué no me lo dijiste?, era urgente…
Alberto, su tono se torna paternal.
Alberto
Ay, Clara, Clarita,… la respuesta es tan obvia…
Clara, anonadada.
Clara
Obvia… ¿Obvia?, ¿pero de qué estamos hablando?
Alberto con cara de saber mucho.
Alberto
¿Te acordás del tema del liderazgo personal? Cada uno es responsable de sus tareas y de sus actos…
Clara: ¿no te diste cuenta que era… impresentable?
Por otro lado, está tan lleno de errores que pensé que era difícil decírtelo… creo me sentí en una encrucijada. Pensaba qué hago, qué le digo…Y bueno, te me adelantaste…
No sé… no me gusta abochornar a la gente. ¿Te das cuenta? Entendé lo difícil de todo esto. Ponete en mi lugar.
Por suerte viniste a preguntar y ahora te lo digo. Aunque no sé si es la mejor forma. … me pregunto también con todo esto, si yo mismo seré un buen líder… ay… cuánto cuestionamiento, ¿viste?
Clara, casi llorando.
Clara
Alberto, por favor, de verdad no entiendo… yo tengo experiencia, no es el primer informe. Decime por fav…
Alberto la corta en seco con tono duro.
Alberto
Clara no me está gustando el rumbo que está tomando esta conversación. No es eficaz, veo, nuestra comunicación hoy.
Te equivocaste. Punto. No puedo presentar a mis superiores algo así, soy el responsable. ¿Qué más querés que te diga?… no me hagas sentir peor de lo que me siento… Cuando yo me equivoco, lo admito, hacé memoria.
Clara con cara de angustia.
Clara
Pero ¿y qué hay de la urgencia? Hace dos días tendría que haberse presentado…
Alberto muy seguro y molesto.
Alberto
¡Claro! Me tendré que hacer cargo yo, ¿ves? Luego de aguantarme la perorata de arriba, tendré que re-acordar un nuevo plazo de entrega. Ni sé qué les diré…
Clara… por favor… andá y hacelo de nuevo. ¿Te parece? Vos sos aplicada pero tenés que corregir algunas cosas… ayudame, ¿si?
Sabés que esta empresa tiene la política de exprimirte como limón y luego no reconocer nada…
Me siento el jamón del sandwich. Presión de arriba, presión de abajo…
Me siento mal, no creas que para mí es fácil decirte todo esto… y sabés bien porqué… vos lo sabés muy bien…
Clara quiere irse, está angustiada.
Clara
Por favor, Albert, por favor, no sé a que te referís… siempre te escuché… ¿cómo no se podía haber dicho antes? Apenas puedo con esto… del informe, y yo…
Alberto toma fuerzas y suaviza su voz.
Alberto
Hagamos algo: lo hacés de nuevo para mañana y después juntos lo vemos y nos quedamos tranquilos. Aunque no me corresponde: “trabajo en equipo”, ¿si?…
Te invito a almorzar mañana y bueno…; hoy no estás bien; mañana será otro día.Y sacamos esto juntos… ¿de acuerdo?
Clara se va.
Alberto se sienta en su escritorio y vuelve a hojear la revista; deja de golpe y comienza a buscar algo. Luego abandona la búsqueda.
Piensa en voz alta:
Alberto
¿Donde habré metido el maldito informe que me dio? No me acuerdo ni cuando me lo dejó; ¿lo habré dejado en el bar?
Bueh! Qué se yo!!! -¡qué importa!, era para dentro de 15 días; va a hacer otro y listo. Sobra tiempo.
Mientras, mañana en el almuerzo, mato dos pájaros de un tiro…
Alberto toma de nuevo la revista y vuelve a abstraerse en ella.
Fin
NOTA:
La mini- obra alude (como el lector habrá notado) al tema valores.
Como es difícil tratar el tema puesto que las palabras cuando se habla de ellos se tornan más que abstractas, se nos ocurrió presentarlo en una mini- obra de teatro.
Cuando los valores faltan y no guían las acciones el clima organizacional se enrarece, reinan las rutinas defensivas como respuesta, y todo pertenece al orden del caos; aparte de dañar a las personas, el desarrollo organizacional se estanca y las consecuencias no tardan en hacerse sentir.


















