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Éste es el espacio on line- de la consultora especializada en desarrollo y aprendizaje organizacional, Náutica Coaching.

Cultivando un estilo creativo e innovador diseñamos dos líneas de entrenamiento Terra y Velas; ambas con eje en las necesidades estratégicas de cada organización.

Los invitamos a conocerlas recorriendo este blog.

Responsabilidad Social

¿Qué es la Responsabilidad Social?

Hay muchas definiciones e infinidad de interpretaciones al respecto, por ello desde hace algunos años más de 800 expertos en todo el mundo estamos trabajando en el desarrollo de una norma internacional que ayude a alcanzar una visión común entre los distintos sectores de la sociedad (empresas, trabajadores, consumidores, gobierno, sociedad civil y otros) en relación a los principios y prácticas de la responsabilidad social: la Guía ISO 26000.

La Guía ISO 26000 define a la RS como: “la responsabilidad de una organización respecto de los impactos de sus decisiones y actividades en la sociedad y el medio ambiente, a través de un comportamiento transparente y ético que contribuya al desarrollo sostenible, la salud y el bienestar general de la sociedad”

En línea con esta definición podemos hablar de la RS como un modo de gestión empresarial validado ética, social y legalmente, por el cual las empresas asumen que entre ellas y sus grupos de interés -como trabajadores, proveedores, distribuidores y consumidores- se da una relación permanente de interdependencia, en beneficio tanto de las propias empresas como de esos grupos de interés con los que ella interactúa.

Por consiguiente, las empresas deben aprender el arte de equilibrar y armonizar en sus actividades las dimensiones de rentabilidad económica, derechos humanos, derechos laborales y de organización sindical, bienestar social y protección ambiental, desempeñando un papel fundamental junto con la sociedad civil y el Estado, en el proceso destinado al logro de una sociedad más equitativa, justa y sustentable.

Si bien no es función de las empresas sustituir la función redistributiva del Estado, sin duda la redistribución y la equidad tienen su base en la justa retribución que las empresas hacen a sus trabajadores y trabajadoras por la contribución en la generación de riqueza. Tal como lo sostiene la OIT, los principios de un trabajo decente tienen como elementos centrales la libertad, la equidad, la protección social y el salario justo.

La RSE es esencialmente “compromiso” y ese compromiso se refleja en un comportamiento ético consistente, un buen gobierno corporativo, buenas políticas de personal y, como dice Bernardo Kliksberg, el ejercicio de un “juego limpio” con el consumidor y un “activismo medioambiental”, además de un real involucramiento con las causas de interés público.

Por un lado, la globalización, además de imponer patrones eficientes de producción y consumo, generó graves desequilibrios en el desarrollo de la sociedad en su conjunto, provocando problemas ambientales, de aumento de la pobreza y la injusticia social que atentan contra la sostenibilidad del sistema. Por otro lado, muchas empresas han desarrollado prácticas atentatorias contra los derechos y condiciones de los trabajadores y las trabajadoras, de las comunidades locales, del ambiente, de los recursos naturales y de los consumidores, y han sido y aun hoy son activas en la evasión tributaria y en la corrupción.

No cabe duda que gran parte de los problemas sociales y ambientales del planeta son producto de una gestión empresarial no ética, ilegítima, codiciosa e irresponsable, facilitada por la falta de marcos legales apropiados y por gobiernos y sistemas de regulación, control y fiscalización frágiles y poco eficientes.

¿Acaso somos conscientes de cuál es el costo de no reaccionar ante esta situación? Discriminación, desigualdad, marginación y exclusión que generan no sólo pobreza, sino esencialmente pérdida de capital humano y por lo tanto de la competitividad. Esta situación da origen a la criminalidad e inseguridad que instalan un clima no propicio para inversiones y fomentan la volatilidad política que desemboca en un achicamiento del mercado y un aumento de la pobreza.

Por estas razones, lo mas importante que promete el concepto de la RSE es avanzar hacia un nuevo modelo de empresa que en lo fundamental sea gestionada, animada y enmarcada en su operación por principios éticos de transparencia, respeto y equidad. Acercarnos a la equidad, la justicia social y la sustentabilidad como forma de avanzar en el conjunto de la sociedad, es el objetivo de quienes trabajamos desde la Responsabilidad Social

La sostenibilidad global, el ejercicio pleno de los derechos humanos, la superación de la pobreza y la profundización de la democracia, demandan un nuevo ideal de empresa y un orden nacional e internacional que los asegure. Y esto requiere que desarrollen el ejercicio de observación de sus prácticas y revisen en toda su cadena productiva:

  • Si cumplen con estándares internacionales en el ámbito de los derechos humanos, sociales y ambientales, la diversidad étnica, racial y de género.
  • Si sus comportamientos éticos en su relación con el Estado y el propio sector son coherentes y respetan la ley y las normas internacionales, a fin de contribuir a la lucha contra la corrupción.
  • Si transparentan sus operaciones, a fin de posibilitar la observación social que permite enriquecer desde el diálogo social el mejoramiento de las prácticas operacionales.
  • Si Incluyen procedimientos de fiscalización y monitoreo independiente que aporten credibilidad al comportamiento empresarial.
  • Si limitan el crecimiento monopólico, protegiendo las cadenas productivas, la empresa local y el desarrollo y existencia de las pequeñas y medianas empresas (PYMES).
  • Si respetan los derechos de los grupos de interés con los que interactúan, partiendo por sus propios trabajadores/trabajadoras, sus proveedores y socios comerciales, las comunidades del entorno, los consumidores y otros integrantes de la sociedad.

La empresa debe incorporar en su gestión decisiones políticas e inversiones, la participación continua de los grupos de interés en función de sus derechos y de la sostenibilidad de sus operaciones.

La RSE contribuirá a la superación de la pobreza y la justicia social, en la medida en que las empresas constituyan prácticas reales en las que se incorporen activamente a los grupos de interés en el desarrollo de las actividades empresariales.

En este sentido es importante conocer el borrador de la Guía ISO 26000 en actual proceso de construcción que establece un conjunto de principios de responsabilidad social entre los que se destacan los siguientes:

  • Generales:
    • Respeto de convenciones y declaraciones internacionalmente reconocidas y de instrumentos ampliamente reconocidos, derivados de ellas;
    • Respeto por la regla de la ley; y
    • Reconocimiento del derecho de las partes interesadas de ser escuchadas y el deber de una organización de responderles
  • Principios substantivos relacionados con los impactos por los cuales las empresas son responsables, que incluyen:
    1. El medioambiente- Las empresas deberían asegurarse de que sus actividades respeten, promuevan y avancen en los principios y compromisos medioambientales reconocidos internacionalmente. Por ejemplo, las organizaciones deberían:
      • Apoyar un enfoque precautorio hacia los desafíos medioambientales;
      • Asumir iniciativas para promover mayor responsabilidad medioambiental;
      • Fomentar el desarrollo y la difusión de tecnologías que beneficien al medioambiente; y
      • Aceptar el principio de “quien contamina, paga”.
    2. Derechos humanos – Las empresas deberían asegurarse de que sus actividades respeten, y promuevan los derechos humanos reconocidos internacionalmente
    3. Prácticas laborales – Las empresas deberían asegurarse de que el trabajo desarrollado en su nombre, ya sea directa o indirectamente, sea desempeñado dentro de los marcos legales e institucionales adecuados, y que sus actividades respeten, promuevan y avancen en los estándares internacionalmente reconocidos y los derechos humanos fundamentales en el trabajo.

      Las empresas NO deberían:

      • Emplear a niños ni practicar cualquier forma de trabajo forzado.
      • Practicar discriminaciones injustas en sus prácticas de empleo, ya sean basadas en raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otro tipo, origen nacional o social, propiedades, nacimiento u otro estado.
    4. Gobierno organizacional- Las empresas deberían asegurarse de que sus actividades respeten, promuevan y avancen en los principios internacionalmente reconocidos. Por ejemplo, deberían:
      • Cumplir con todas las leyes, regulaciones, normas y convenciones internacionales para ellas y sobre sus relaciones con sus partes interesadas;
      • Entregar de manera completa, precisa y a tiempo, de manera consistente y verificable, información material sobre la organización a los reguladores apropiados, sus partes interesadas y el público; y
      • Nunca caer en ninguna forma de corrupción, incluyendo la extorsión y el soborno.
    5. Prácticas de negocio justas- Las empresas deberían asegurarse de que sus actividades respeten, promuevan y avancen en los principios de prácticas de negocio justas internacionalmente reconocidas. Por ejemplo, deberían:
      • Promover la aplicación de los principios contenidos en esta sección por aquellas organizaciones con las cuales interactúan comercialmente o de otra manera; y
      • Considerar la voluntad de otros de aceptar estos principios como un factor importante en decisiones sobre la entrada y la permanencia en cualquier relación.
    6. Involucramiento de la comunidad- Las organizaciones deberían asegurar que sus actividades respeten, promuevan y avancen en los principios para la integración de la comunidad internacionalmente reconocidos. Por ejemplo, deberían esforzarse por:
      • Tener un impacto positivo sobre las personas, culturas y comunidades en las cuales operan, y ser respetuosos de las personas locales e indígenas, sus valores, tradiciones y cultura;
      • Asegurarse de que las comunidades en las cuales operan, estén informadas de manera oportuna, y estén participando activamente en los progresos de la organización que los afecte; y
      • Contribuir con el desarrollo económico sustentable de las comunidades anfitrionas, a través de la obtención de bienes y servicios de vendedores locales cuando sea posible y apropiado.
    7. Temas de consumidores- Las organizaciones deberían asegurarse de que sus actividades respeten, promuevan y avancen en los principios para los derechos y obligaciones de los consumidores internacionalmente reconocidos. Por ejemplo, deberían ser responsables por los impactos directos e indirectos de los bienes y servicios que distribuyen.

La responsabilidad social y el Estado:

Si bien el papel del Estado es el de promover y demandar a las empresas la aplicación de criterios sociales y medioambientales, por otra parte, considerando que el Estado es un gran comprador e inversor (educación, salud, obras públicas, defensa, servicios básicos etc.), sin duda sería un gran traccionador de buenas prácticas empresariales si incluyera en sus procedimientos de compras y contrataciones públicas requisitos y normativas de RSE.

Estamos ante el gran desafío de promover el cambio, tomando conciencia de la propia capacidad de impacto que como organizaciones (empresariales, gubernamentales, sindicales, sociales, educativas) tenemos dada nuestra capacidad de generar acciones para extender la aplicación de estos nuevos conceptos a toda nuestra esfera de influencia.

Sólo para aprender a observarnos…

¿Sabemos si en nuestra organización existe confianza mutua entre directivos y empleados?

  • ¿La empresa consulta/hace participar a sus empleados sobre cuestiones empresariales?
  • ¿Promueve el desarrollo profesional y la formación de los empleados?
  • ¿Existe un equilibrio entre el trabajo y la familia?
  • ¿Se fomenta la diversidad?
  • ¿Se preocupa por mejorar la salud y seguridad de su gente?

¿Sabemos si en nuestra organización existe una buena relación con la comunidad?

  • ¿Ofrece oportunidades de formación a la gente de su comunidad?
  • ¿Mantiene un diálogo abierto con la comunidad?
  • ¿Compra productos del mercado local?
  • ¿Estimula a sus empleados a que participen en las actividades de la comunidad?
  • ¿Apoya proyectos comunitarios?

¿Cuál es la relación Empresa-Medio Ambiente?

  • ¿Fomenta la reducción del impacto ambiental?
    • Ahorro de energía, reducción y reciclaje de residuos, prevención de contaminación, etc.
    • ¿Considera los posibles impactos ambientales cuando desarrolla un producto nuevo?

¿Como podríamos definir la Relación Empresa-Mercado?

  • ¿Tiene políticas de compra justa o de protección de los consumidores?
  • ¿Proporciona información clara y precisa de sus productos y servicios?
  • ¿Da solución a los reclamos de sus clientes, proveedores y colaboradores?
  • ¿Colabora con otras organizaciones para realizar acciones de RSE?

Está en nosotros el poder de incidir y promover el cambio, sólo tenemos que elegir hacerlo!


Cristina López

Contadora Pública, egresada de la Universidad de Buenos Aires (U.B.A.) Ha tomado Cursos de Actualización nacionales e internacionales sobre, contabilidad, impuestos, procedimientos administrativos, comercio exterior, marketing, coaching organizacional y RSE.

Actualmente dirige los programas de RS de la Fundación El Otro, es la coordinadora para Argentina de la Red Puentes Internacional de RSE, miembro de la Plataforma Argentina de OSC por la RSE y de OCDE Watch Argentina.

Fue miembro del staff académico fundacional del Master en Coaching Organizacional que se dicta en la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Salvador.

Ha trabajado en diferentes empresas multinacionales en Argentina, Brasil y Francia como Regional Manager, Miembro del International Marketing Committee, Director y Gerente. Desde 2001 se desempeña en Argentina en el área de consultoría especializándose en reestructuraciones organizacionales.

Es conferencista y redactora de varios artículos e investigaciones sobre temas de RSE y desde 2008 detenta la posición de experto ONGs en el proceso de elaboración de la Guía ISO 26000 de Responsabilidad Social

clopez@elotro.com.ar



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–agosto/septiembre 2011-

Evaluación del desempeño

Obra de teatro para talleres en Banco de Galicia
–enero/febrero 2011-