Coaching: Ventanas para mirar hacia adentro

Graciela Polti quien pertenece a nuestro equipo y con quien tuve el gusto de compartir el encuentro de Menú EmprendedorTom Wise – me acercó este artículo inspirado en la charla.

Así nos dice:

Existen las ventanas clásicas, aquellas que se utilizan para mirar hacia afuera: afuera de las casas, de las oficinas, de los comercios.

Pero hay otras ventanas que sirven para ver hacia adentro. ¿Hacia adentro de donde? ; de nosotros mismos.Una particularidad de éstas, radica en que, en ocasiones, no se reconocen a simple vista, pueden pasar desapercibidas, ser confusamente divisadas y en otras tantas ocasiones – quizás las más de las veces – ignoradas, no pudiendo aprovecharlas ni para echar un vistazo.

Éstas ventanas para ver hacia adentro pueden asemejarse a puertas, ojos de cerradura, espejos, la cara y actitud del otro (con quien inter – actúo o intento evitar).

Éstas ventanas son “pasadizos”; “caminos”; “vericuetos”, que nos permiten adentrarnos en lo más profundo de nosotros mismos.

No es detalle menor esta actitud de “desliz” que podemos tener con ellas, ni cuestión menor que no sepamos que existen innumerables ventanas para vernos hacia adentro y evaluar qué nos está pasando para poder proyectar qué nos gustaría que nos suceda.

Para explorar nuevos rumbos debemos conocer el terreno y los recursos personales y técnicos que contamos para ello. Conocer y conocernos, depende mucho de con cuanta frecuencia y calidad vemos hacia dentro de nosotros mismos.

“Se van a abrir muchas ventanas de oportunidades” dijo Tom Wise haciendo referencia a que no sólo son consecuencias negativas las que trae aparejada una crisis – como la desaceleración económica que actualmente enfrentamos – sino oportunidades que deben descubrirse.

Ahora bien, cómo descubrir sin ver/ escuchar. Cómo explorar sin conocer/conocerse. Cómo evaluar la situación, recursos y estrategias si se nos dificulta explorar/explorarnos.

El miedo (o los miedos) asociados a una exploración obturan nuestra percepción. Ciegos y sordos (a no sabemos que) no podemos ver aquel nicho de oportunidades que la misma crisis abre delante de nosotros como preciada ofrenda.Y como sabemos muy bien que no hay peor sordo que el que no quiere oir, debemos autoevaluarnos, personal e institucionalmente y anoticiarnos de lo que se despliega ante nuestras narices. Quizás , estas oportunidades impensables sean percibidas, vividas como el “cuco” de los emprendedores, cuco disfrazado de “realismo”, “prudencia” , etc. Nuestra parálisis en épocas críticas (recesivas o del orden que fuere) no nos llevarán muy lejos…más bien mortalmente hondo y es eso lo que nos debería asustar.

Tom Wise dijo que quien en una empresa no se equivocó en ninguna ocasión es porque no hizo nada, de lo contrario en algo hubiera fallado. Y ésta reflexión apunta al miedo más frecuente de los adultos:el miedo a equivocarse.

Arriesgar (una estrategia comercial, una vida en matrimonio, una vida como madre/padre) es parte “vital” de nuestro crecimiento: debimos arriesgarnos a caernos para poder lograr y sostener nuestra bipedestación, caminar, correr…

Tom Wise terminó su frase de las ventanas que se abren diciendo “Puede ser para muchos un año fantástico” , refiriéndose a este temible 2009 que avanza con una importante recesión económica.

Riesgos vitales!

Y de eso se trata. Ni más ni menos. En la ocasión a la que hago referencia. Tom Wise sostuvo indubitablemente , que las empresas debe “reinventarse”. Reinventarse implica volver a inventarse. Es casi una invitación a volver a apostar a la identidad, a lo que hizo marca – en todos los sentidos del término – .

Es un llamado a hacer surgir aquellos rasgos, quizás desconocidos, quizás aletargados , que le permitan a cada empresa posicionarse o reposicionarse de una manera más apta para atravesar exitosamente la crisis.

De hecho nos recordó la vieja teoría darwiniana de que la especie que sobrevive no es la más fuerte sino la que mejor se adapta a los cambios. Y para que no nos queden dudas , aclaró que estos cambios de ninguna manera pueden ser “cosméticos” sino profundos , por eso yo sostengo que este reinventarse apunta a la identidad, a los más constitucional de una empresa. Se saldrá adelante “con lo que se es”en su más auténtico y creativo sentido.

Reinventarse; re – identificarse, ser “tan uno mismos” que nos diferenciamos claramente del otro. Atravesar cambios internos para obtener cambios hacia afuera. Vernos para ver.

¿Cuan cerca estamos de nuestras ventanas o de ser víctimas de nuestra ceguera/sordera?

“Hay quien cruza el bosque y no ve leña para el fuego”

León Tolstoi