Coaching organizacional: crisis financiera global

Dime como observas el mundo y te diré quien eres…es una de las máximas del coaching organizacional.
La observación que se hace de los sucesos del mundo dependería del tipo de observador en juego…

El coaching organizacional (al igual que otras disciplinas) sostiene esta posición y agrega que la realidad es percibida a través del filtro de nuestro modelo mental. Digamos que la realidad del mundo es “una realidad interpretativa” ; dicho de otra manera,subjetiva.
Por otro lado, la interpretación que se le da a los hechos y fenómenos del mundo alinea el accionar de las personas de acuerdo a la misma.

Parece ser entonces que se hace,” lo que se tiene en la cabeza”.

Sería interesante tener conocimiento de la idea que tenían del mundo, los gestores de las famosas hipotecas que “se deslizaron” por el sistema financiero global y dispararon su colapso. Mientras la desconfianza se instala y prosigue su tarea depredadora, los matutinos más importantes dedican páginas y páginas a efectuar pronósticos financieros y económicos.Una manera de poner palabras a la incertidumbre extrema, que no congenia con las condiciones de crecimiento y prosperidad y sí, con la amenaza permanente de recesión económica y otros procesos deletéreos.
Sabemos que la falta de valores en las acciones se metaboliza en resultados poco exitosos para la vida.
La idea aglutinante de valores es “el bien común”; gran olvidado de los que emprenden acciones contra los sistemas económicos, financieros, y también ecológicos. Este bien común, ausente de sus modelos mentales- ávidos de especulación ilimitada y cortoplacismo – tendría un efecto amortiguador del individualismo propio del ser humano.

Se trata de un elemento auto- regulador independiente de las medidas externas que deban tomarse para limitar los efectos de la especulación exarcebada.
No sabemos la explicación que pueden darse a sí mismos los gestores del caos, (seguramente ensayan varias). Probablemente se vean a sí mismos, distintos al resto de los humanos y merecedores de privilegios. Si es así, disminuye sin duda este pensamiento, su conciencia moral, y evita la reflexión y el aprendizaje.

Lamentablemente resultan ciegos que abren la caja de Pandora, forzando a compartir sus contenidos a todo el resto de los humanos.