Coaching organizacional: la ficción para los entrenamientos

La ficción enseña. Aún sin proponérselo…

Los humanos tenemos esa cosa de aprender como impulso natural. Y lo hacemos recurriendo a todo tipo de recurso. La vida organizacional, familiar, social y personal nos interpela permanentemente y hay que dar y darse respuestas para sobrevivir  y crecer en un mundo que nunca es como el que se  pretende que sea. Primer aprendizaje.

Uno de esos recursos a lo que hecha mano el aprendizaje  es la ficción. Walt Disney por ejemplo, lograba inocular el tema de los valores en  todos los espectadores infantiles que le acompañaron a través de sus filmes inolvidables  plenos de aventuras . Siempre sobre el final, esos valores salían airosos en sus historias. Los niños felices, seguían la propuesta y de adultos la actuaban.

También otros realizadores lograron el mismo aprendizaje aunque no se lo propusieran. Siempre hay un mensaje residual que deja en el otro, una historia bien contada.

Desde Management & Teatro en cambio, sí, nos propusimos trasmitir aprendizaje organzacional a través de historias, en general humorísticas. El humor brinda un espejo un tanto deformado – por lo caricaturesco – pero no deja de reflejar y éste reflejo tiene la bienvenida de los espectadores/participantes que no se resisten a entrar al  hábitat del aprendizaje. Ahí se “ven”, se identifican en las situaciones y los personajes, con los cuales terminan familiarizándose. Los héroes, anti- héroes y aquellos ricos en su coloratura, logran conquistarlos  y pasan  así un rato entretenido olvidándose que es una capacitación. Asisten curiosos al espectáculo que “inocula” su virus de aprendizaje y salen no enfermos, sino fortalecidos y divertidos.

Y a la hora del rescate realizado a través del teatro/debate reina la reflexión, esa eterna olvidada. Hay que recordar que la acción es imprescindible pero la reflexión la antecede para que la acción logre tomar sentido efectivo. La ficción es una inductora natural del pensamiento crítico y de la observación que  tan necesarias son en las organizaciones y en la vida en general.

Al final las conclusiones a las que arriban, resultan brillantes, certeras y agudas. Pueden mostrar observadores perspicaces que logran un clima de comunidad del buen humor. También nosotros aprendemos de ellos, que siempre nos dan ese  fuego necesario para continuar en estos entrenamientos innovadores que como agregado de valor cultivan la inteligencia emocional a través del arte.

Les agradecemos a todas las empresas que han confiado en nosotros y las que nos viene siguiendo en todas las obras de teatro y también a todos los colegas que nos recomiendan y convocan para mostrar en sus eventos los “conceptos en acción “. Como sucede en la vida real. Ni más ni menos…